El Ministerio de Sacristía desempeña un papel fundamental en la vida litúrgica de nuestra comunidad, ya que su servicio permite que cada celebración se prepare y se lleve a cabo con orden y reverencia. Los Sacristanes se encargan de preparar todos los elementos litúrgicos y ornamentos necesarios antes de la celebración de la Santa Misa, así como de asistir al sacerdote y colaborar durante la celebración para que todo se desarrolle adecuadamente. También brindan su apoyo en celebraciones litúrgicas especiales, como matrimonios, bautismos y otras celebraciones que lo requieran.
Quienes forman parte de este ministerio reciben el entrenamiento necesarios para conocer los nombres, la ubicación y el orden de los diferentes elementos de la sacristía, así como el procedimiento que debe seguirse antes, durante y después de cada celebración. Además, cada ministro cuenta con una guía práctica que indica todo lo que debe prepararse y completarse durante su servicio, facilitando para que cada persona pueda desempeñar su función con confianza y responsabilidad. A través de este ministerio, se ofrece un servicio discreto pero esencial, ayudando a crear un ambiente propicio para la oración y el encuentro con Cristo en la liturgia